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La escucha activa es una estrategia básica para desarrollar una comunicación eficaz. Es lo que establece la diferencia entre oír y escuchar. En la escucha activa entran en juego factores muy importantes para la comunicación como por ejemplo la inteligencia emocional, la asertividad o la empatía entre otras habilidades sociales.

El proceso de escucha activa se compone de tres partes: atención, percepción y respuesta. Si consigues dominar cada uno de estos pasos podrás mantener cualquier tipo de conversación, diálogo o negociación con éxito.

A continuación vamos a ver en qué consiste cada uno de estos pilares con unos cortes de vídeos con ejemplos:

¿Cómo saber si te están prestando atención?

Seguro que has tenido muchas situaciones en las que le has contado algo a alguien y has tenido la sensación de que no te estaba prestando atención. Hay una serie de técnicas para evitar que tu interlocutor tenga esa desagradable sensación, pero lo más importante es que realmente le escuches cuando hable. Tienes que evitar situaciones como esta escena de la película Patch Adams:

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Para evitar este tipo de situaciones, debes de utilizar refuerzos positivos durante la escucha activa. Esto significa prestar atención al lenguaje no verbal: mirando a los ojos, sonriendo, teniendo una postura corporal adecuada. El otro modo de reforzar que estás prestando atención es con el lenguaje verbal: diciendo con cierta frecuencia pequeñas frases que haga saber a la otra parte que le estás entendiendo.

¿Percibes que te ha entendido?

Se trata de percibir que la conversación te lleva a algo. Por eso es importante captar las partes más importante de la conversación. Esto te obliga a hacer preguntas, resumir el contenido de la conversación para asegurarte de que estáis hablando de lo mismo o tratar de aclarar aquellos temas que estén menos desarrollados.

Para entender bien la conversación, tienes que esforzarte por ponerte en la posición de la otra parte. En la película Up in the air podemos ver el efecto cuando el interlocutor percibe que le has entendido:

¿Recibes una respuesta adecuada?

Si tu interlocutor te ha prestado atención y te ha entendido, es probable que pueda dar respuesta a tus necesidades. Este es en definitiva el objetivo de realizar una escucha activa. Ofrecer una respuesta adecuada consiste en ofrecer la información que te han preguntado. La contestación no se queda sólo en el literal de la pregunta.

Para terminar te dejo con este sketch de Splunge, para que veas el absurdo de dar respuestas literales:

Diego Martin

Trabajo como consultor y he colaborado con empresas de varios sectores como industria, finanzas, tecnología, servicios profesionales, automoción, construcción, etc. Si estás pensando en potenciar tu empresa puedes ponerte en contacto conmigo en estrategiapracticainfo@gmail.com y en el 655 31 97 91

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