¿Sabes hacer un benchmarking?

  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

El benchmarking es una técnica muy utilizada entre las empresas. Te permite encontrar buenas prácticas en otras empresas y aplicarlo a la tuya. Pero en ocasiones no se utiliza de la forma adecuada. Por eso vamos a recordar que deberías considerar un benchmarking y que no para que tu empresa no sea como la de Dilbert.

Qué es un benchmarking

Un benchmarking es un análisis comparativo de un proceso, departamento o empresa. Lo más importante es que el objetivo final del benchmarking es optimizar dichos procesos en tu propia empresa. Es decir que para que un benchmarking esté completo deberías de implementar cambios significativos en tu empresa.

Los pasos principales para llevar a cabo un buen benchmarking son:

  • Identifica los procesos de tu empresa que quieras optimizar: Es mejor que te centres en aquellos procesos que son claves para tu empresa. De esta forma el esfuerzo valdrá la pena.
  • Decide con quien te vas a comparar: Puedes compararte con otros departamentos dentro de tu propia empresa, con empresas de tu sector o con empresas de otros sectores. La idea es que de alguna forma estén resolviendo el mismo problema que te interesa. Te recomiendo mantener una mente abierta.
  • Analiza los procesos en profundidad: Esto incluye análisis como costes y beneficios, asignación de recursos, tecnología utilizada, calidad del servicio, percepción del consumidor… En muchos casos vas a necesitar estadísticas. Puedes generarlas tú mismo mediante encuestas. También puede ser muy útil realizar análisis cualitativos y visitas de campo.
  • Proponer mejoras en tus procesos: Tras haber analizado las causas que hacen que otras empresas tengan un proceso más eficiente que el tuyo es el momento de proponer cambios en tu empresa. Establece un objetivo claro, que se pueda medir y asigna los recursos correspondientes.

Qué no es un benchmarking

Seguro que ya tienes una idea más definida de lo que es un benchmarking. Pero quizás todavía tienes alguna idea preconcebida que es necesario revisar.

Como decíamos antes, para hacer un benchmarking muchas veces se realizan visitas de campo. Pero eso quiere decir que las tienes que preparar con antelación marcando unos objetivos claros. No se trata de una excursión fuera de la oficina. De lo contrario las buenas prácticas que se pueden identificar serán demasiado superficiales.

Un benchmarking tampoco es una evaluación a una sola persona. No puedes basar tus conclusiones en una única observación. Corres el riesgo de asumir que lo que hace esa persona es lo que hacen todas en la empresa observada. Sin embargo es probable que haya importantes diferencias de un trabajador a otro.

Por último tampoco es un análisis de la competencia. La principal diferencia es el objetivo. En el benchmarking el objetivo principal es conseguir implementar las buenas prácticas observadas. Sin embargo en un análisis de la competencia como un Mapa de competidores, lo que se busca es entender el posicionamiento de tu empresa en el mercado.


  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *