Prueba y error: el secreto para innovar

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Es muy difícil plantear la innovación dentro de una empresa. Por un lado tienes que tener una visión estratégica para investigar sobre los temas que realmente sean valorados por tus clientes (presentes o futuros). Por otro lado tienes que contar con un equipo multidisciplinar que aporten diferentes puntos de vista para construir una idea. Por último tienes que arriesgarte y testar tus ideas innovadoras mediante una metodología de prueba y error. Tienes que descubrir lo antes posible si tu idea es equivocada, irrealizable (al menos a día de hoy) o simplemente no era tan interesante como inicialmente esperabas.

La innovación puede ser caótica, llena de errores, equivocaciones y fracasos. Pero si de verdad quieres encontrar una solución radicalmente innovadora tienes que conseguir adaptarte a estas circunstancias y mantenerte firme con tu metodología de prueba y error. Además el uso de prototipos sencillos es muy recomendable.

Metodología de prueba y error:

La metodología para conseguir innovaciones rupturista es muy sencilla:

  1. Plantead una idea innovadora
  2. Tratad de probar que estáis equivocados

Por ejemplo, Astro Teller y su equipo en Google tienen una idea muy innovadora: llevar internet a cualquier zona del planeta por medio de globos aerostáticos. Consiste en una red de globos que proporcionen internet a cualquier área del planeta de una forma más barata que construyendo un montón de torres de telecomunicaciones.

globos de internet

Pero para tratar de probar que esta idea funciona tienen que ir testado uno a uno todos los puntos sensibles que puedan hacer que el proyecto fracase. Es decir, tienen que ir desarrollando la metodología de prueba y error hasta que se no se les ocurran más pruebas u obtengan algún error que no puedan solucionar.

Por ejemplo, ya han probado que es posible incorporar un emisor de internet en un globo en la estratoesfera, que no es necesaria una red de antenas y que la señal puede recibirse directamente en un smartphone, que pueden tener internet de alta velocidad, que los globos pueden “hablarse” entre ellos y coordinarse, que pueden mantenerse en el aire por más de 100 días, que pueden ser más baratos que los globos tradicionales, que pueden navegar en la estratoesfera, etc. Ya han probado que todo esto es posible y por eso el equipo sigue con el proyecto con gran entusiasmo. Pero aún tienen muchas otras pruebas que realizar y en cualquier momento pueden encontrar el error que haga que el proyecto se cancele.

Si hay algo que va a impedir que tu proyecto salga adelante tienes que saberlo lo antes posible. No puedes esperar a invertir miles o millones de euros para darte cuenta de que no va a funcionar.

¿Qué pasa si cancelo un proyecto?

Cancelar un proyecto es muchas veces una buena noticia porque te permite liberar recursos y evolucionar la idea por nuevos caminos anteriormente no planteados.

Este es el caso del coche autónomo de Google. Inicialmente la idea era crear un coche que condujera autónomamente la mayor parte del tiempo. Sólo le cedía el control al conductor en caso de emergencia. Pero los ingenieros de Google pronto detectaron que esta era una pésima idea y cancelaron el proyecto. La cosa no quedó ahí, y tomando como punto de partida todo lo que habían aprendido con ese proyecto fallido, comenzaron a trabajar en una nueva idea: el desarrollo de coches 100% autónomos. De esta forma llegaron al prototipo que conocemos actualmente donde el coche no tiene ni volante.

Celebra que consigues cancelar un proyecto

El proyecto de coche autónomo de Google pone de manifiesto la importancia de cambiar de punto de vista si se demuestra que el planteamiento inicial es erróneo. Pero sólo se puede conseguir esto si los fracasos son celebrados.

Esto puede sorprender a muchas personas que consideren que es imprescindible mantener una actitud positiva en el trabajo. En realidad es la otra cara de la misma moneda puesto que se evita “criminalizar” los errores. Uniendo esta actitud a la metodología de prueba y error es posible detectar cuando un proyecto no va a funcionar en sus fases iniciales y así avanzar e innovar de forma más eficiente.

Trabajar en este tipo de proyectos arriesgados incomoda enormemente a cualquiera. Por eso tienes que crear en tu empresa el ambiente que permita a tus empleados equivocarse sin sentirse penalizados o avergonzados.

No deberías de despedir a nadie porque se haya detectado que un proyecto es un fracaso. Le deberías de reconocer el esfuerzo, sobre todo si lo detecta en las primeras fases del proyecto porque te habrá ahorrado un montón de dinero. Por ejemplo, Google ofrece hasta un bonus a sus empleados por detectar los fallos de sus proyectos.

El miedo al fracaso no te debería bloquear para innovar, al contrario. Debes asumir los errores como parte del proceso de innovación y normalizar su detección dentro de tu metodología de trabajo.

 


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