¡No tengo tiempo!

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Estás hasta arriba de trabajo. Tu empresa necesita de tu dedicación constante. Tu familia y amigos se quejan de que apenas les dedicas tiempo. Y también necesitas tiempo para ti mismo. Sin embargo estás agobiado porque no tienes tiempo. ¡Esto no es vida!

La solución pasa por cambiar la forma en la que ves la gestión de tu tiempo. Esta es la idea que han desarrollado expertos como Laura Vanderkam, escritora de reconocido prestigio en la materia.

La limitación de la optimización del tiempo

Seguramente que para tratar de optimizar tu tiempo has probado a hacer las cosas más rápido o más eficientemente. Y eso puede estar bien, pero tiene sus limitaciones. Por ejemplo, a la hora de ir a la oficina, puedes revisar si puedes tomar una ruta más corta o a una hora en la que pilles menos atasco.

Sin embargo, el tiempo que puedes ahorrar con estas técnicas de optimización se acaba ocupando en seguida. Y probablemente con más horas de trabajo en vez de con cosas que realmente quieres hacer.

Prioriza tus objetivos para gestionar tu tiempo

La alternativa es decidir primero cuáles son tus prioridades en tu trabajo, en tu vida personal y para ti mismo. Para identificar esas prioridades puedes seguir las mismas técnicas que utilizas para identificar los objetivos de tu empresa. Piensa en la foto ideal que te gustaría tener a finales del próximo año y plantea qué acciones específicas deberías de tomar para llegar allí.

Imagina que uno de tus objetivos personales es correr una media maratón. Ahora mismo puede parecerte una quimera sacar un par de horas para entrenar. Pero es cuestión de prioridades. Si de verdad quieres hacer algo, puedes encontrar el momento. Otras cosas menos importantes se quedarán sin hacer. La cuestión es que elijas lo que es importante para ti.

¿Cuánto tiempo tienes?

Hagamos cuentas: Una semana tiene 7 días; cada día 24 horas. Por lo tanto tienes 168 horas a la semana. Pongamos que trabajas 8 horas,… mejor dicho 10 horas diarias. A esto le restamos las 8 horas que pasas durmiendo y tienes 42 horas disponibles a la semana. Un montón de tiempo si escoges bien tus prioridades.

Esas 42 horas disponibles las tienes que repartir según las prioridades de lo que más te importa a ti. Quizás para ti sea muy importante ir a buscar a tus hijos al cole, o cenar con tu pareja, o entrenar para una media maratón. Tú eliges.

El secreto para que puedas dedicar el tiempo a lo que de verdad te importa es planificar. Organízate la semana con antelación y sé lo más fiel posible a ese plan.

Como seguro que vas a tener que ir adaptando tus planes a lo largo de la semana, pon tus prioridades lo antes posible en el día. Así es más probable que lo puedas llevar a cabo. Es decir, si ves que el día se te puede complicar, sal a entrenar por la mañana antes de ir a trabajar.

Finalmente trata de tener una planificación equilibrada. Te recomiendo que planifiques tu tiempo en base a tres categorías: trabajo, vida personal y tiempo para ti. Tú decides cuanto tiempo le dedicas a cada bloque, pero asegúrate de que tienes algún objetivo concreto en cada categoría. De lo contrario, es muy probable que no puedas mantener tu planificación.


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