Miedo al fracaso, cambia tu percepción

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El miedo al fracaso es una de las principales razones que evitan que nos lancemos a hacer muchas nuevas cosas. Pero hay que tener en cuenta que este miedo al fracaso está basado en nuestras percepciones, no en la realidad que nos rodea. Por eso resulta imprescindible romper con las ideas negativas que distorsionan tu percepción de la realidad.

El peor de los escenarios

El miedo al fracaso es un proceso mental muy poderoso. Funciona de tal forma que cualquier otra alternativa es mejor que fracasar: seguir en un trabajo desmotivado, esperar a conseguir salir del paro o evitar exponerte delante de un auditorio.

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El miedo te hace ponerte en lo peor. Cambias la sensación de incertidumbre por la idea de que pasará todo lo malo que se te puedas imaginar. Y claro, ¡así es imposible aventurarse con ningún nuevo proyecto!

El miedo al fracaso te hace crear una realidad paralela basada en asunciones. Y lo peor de todo es que este proceso mental te lleva a creerte esta realidad que te has inventado. La única forma de salir de este círculo vicioso es enfrentándote a tus propias ideas. Sino, estarás fomentando que tus mayores temores se hagan realidad.

El proceso de racionalización

Unido al miedo al fracaso está el proceso de racionalización. Me refiero a todos esos racionamientos que construyes para tener la excusa perfecta para no dar un paso adelante.

Por ejemplo, el miedo al fracaso te lleva a racionalizar que no eres la persona adecuada para hacer esa importante presentación. Piensas que te falta formación y experiencia para deslumbrar al auditorio. Además sabes que te saldrá fatal porque te pondrás muy nervioso. Y encima conoces a muchas otras personas del equipo que lo pueden hacer mejor, por lo que por el bien común es mejor que lo haga otro.

¿Te suena este tipo de razonamientos?

¿Cómo romper con el miedo al fracaso?

  • Hazte responsable de tus decisiones. Desde las grandes decisiones como crear una empresa hasta las pequeñas como a qué hora te levantarás mañana.
  • Ve más allá de tus miedos. Ten en cuenta de que la vida no es un binomio de éxitos o fracasos. Muchas veces sólo con el tiempo puedes conseguir diferenciar los unos de los otros.
  • Replantea tus asunciones. No bases tus razonamientos en tener o no buena suerte. No idealices a tus referentes, ellos han vivido tantos fracasos como éxitos en su vida.
  • Acepta tus puntos fuertes y débiles y construye sobre ellos. Debes hacer es ser honesto contigo mismo al intentar identificarles y trabajar para mejorar.
  • Silencia al crítico que llevas dentro. Evita perder tu tiempo en racionalizar las excusas que te impiden emprender un nuevo proyecto.
  • Apasiónate por lo que haces. Si te ilusionas por tu nuevo proyecto, conseguirás crear una percepción más positiva y posibilista.

El miedo al fracaso te puede hacer que no veas oportunidades, perder el potencial de muchas ideas, te crean inseguridades y generan desconfianza. Tú eliges cuál es tu percepción de la realidad y como la quieres afrontar. Puedes esperar o actuar, de ti depende.

 


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One Comment

  • Está muy bien este artículo. Muchas gracias por compartir. Estoy formando una empresa con todo lo que ello implica y coincido en el criterio de que hay que responsabilizarse de las decisiones. También en el hecho de que ser apasionado por lo que haces te da un plus de positivismo y expande tu campo de posibilidades.

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