Marketing de guerrilla, ¿por qué no se me habrá ocurrido a mí?

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¿Quieres una campaña de marketing sorprendente? Entonces el marketing de guerrilla es para ti. Con estas técnicas conseguirás llamar la atención de tus potenciales clientes. A continuación te presento 5 casos prácticos de campañas de marketing viral que tuvieron un gran impacto (aunque no todas como los promotores esperaban).

Pero lo primero, ¿qué es el marketing de guerrilla?

El marketing de guerrilla es una estrategia que trata de sorprender a los consumidores con acciones poco convencionales. En ocasiones estas acciones no están ni si quiera autorizadas y a veces los promotores han sufrido alguna multa. Sin embargo, en la mayor parte de los casos, merece la pena.

El marketing de guerrilla se basa en tres pilares: es barato, es viral y es sorprendente. Si no tiene estos tres elementos probablemente se trate de otro tipo de campaña de comunicación.

Estos son cinco ejemplos de campañas de marketing tuvieron un gran impacto:

Auriculares Beats

Patrocinar un evento suele requerir un presupuesto elevado. Muchas marcas no pueden permitirse ese tipo de inversiones por lo que pueden recurrir al marketing de guerrilla para conseguir cierta presencia. Esa fue la estrategia de los auriculares Beat durante los juegos olímpicos de Pekin 2012.

Beat regaló sus auriculares a varios deportistas que participaban en los juegos. Tuvieron suerte y algunos de ellos decidieron usarles antes de competir. Con una audiencia millonaria viendo los juegos ganaron gran notoriedad. De hecho, sus ventas aumentaron más de un 40% tras los JJOO. Por otra parte esta acción les generó la animadversión del COI.

Flashmob de T-mobile

Los flashmobs son coreografías “espontáneas” de personas que se ponen a bailar y cantar juntos. Obviamente este tipo de coreografías no tienen nada de espontáneas y requiere la colaboración de muchas personas. Normalmente los participantes se apuntan como voluntarios y reciben un video con la coreografía que se tienen que aprender para el día del lanzamiento.

El efecto de los flashmob es normalmente tan sorprendente que las personas que se encuentran alrededor suelen grabarlo con sus móviles. Así que es una técnica que encaja estupendamente para una compañía de telecomunicaciones como T-Mobile. Han repetido esta técnica varias veces, una de ellas es en Liverpool Street Station. La clave no es sólo sorprender a los asistentes en directo, sino conseguir un video viral. Este flashmob tiene más de 40 millones de visualizaciones.

El proyecto de la bruja de Blair

Una de las campañas de marketing de guerrilla más importantes fue la de la promoción de la película el Proyecto de la bruja de Blair. Para los que no recuerden esta película, se trataba de una producción de muy bajo presupuesto sobre unos excursionistas que graban fenómenos paranormales. El formato de la película pretendía hacer pensar que era una grabación casera y que los hechos eran reales.

Para reforzar esa idea de “hechos reales” crearon varias webs para dar contexto. Por ejemplo una web sobre quien fue la bruja de Blair u otra web donde se buscaba a tres personas perdidas en ese bosque. El efecto funcionó a la perfección recaudando más de 200 millones de dólares en todo el mundo.

Coche rayado

Una aseguradora de Holanda realizo una campaña de marketing de guerrilla muy curiosa. Se trataba de pegar unas pegatinas transparentes que simulaban arañazos en las puertas de los coches. Las pegatinas eran totalmente inofensivas para las carrocerías. En verdad era un material que no llevaba ni pegamento llamado papel estático.

El efecto era magnífico. Parecía como si un desalmado había rayado tu coche y se hubiese largado. Cuando los conductores revisaban sus coches veían que se trataba de una simple pegatina. Con un presupuesto de menos de 1.000€ consiguieron más de 40.000 impresiones en menos de un mes.

Aqua Team Hunger Force

Se quería promocionar un nuevo programa de televisión llamado Aqua Team Hunger Force. A los creativos no se les ocurrió nada mejor que esconder en varios puntos de Boston unas placas LED con los símbolos del programa.

Sin embargo la cosa no salió como se esperaba. Un ciudadano creyó que esas personas estaban manipulando unos bultos sospechosos. Llamó a la policía y saltaron todas las alarmas con un aviso de bomba. Se cerraron estaciones de trenes, autovías y toda la ciudad quedó paralizada hasta que se descubrió lo que pasaba. Como resultado la productora se vio obligada a pagar una multa de más de 2 millones de dólares. Así que recuerda, no todo vale en el marketing de guerrilla.

 


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